EL OXÍGENO EN NUESTRA VIDA

Todos los fenómenos vitales están ligados a procesos de oxidación y de reducción: sin oxígeno no hay vida. Nuestras células dependen de la sangre para su aprovisionamiento de oxígeno; si por nuestras arterias circula sangre pobre en oxígeno, la vitalidad de cada una de nuestras células se encuentran disminuidas. Nuestro deber, en sentido estricto, es asegurarles este aprovisionamiento de oxígeno que necesitan.

En los últimos años los niveles de oxígeno en la atmósfera han bajado considerablemente, este descenso repercute sin notarlo directamente en nuestra calidad de vida. Cada día padecemos mas enfermedades y aparecen otras denominadas raras, los niveles de tolerancia al estrés disminuyen, porque cada vez nos encontramos con mas estrés, los mas afectados las personas que viven en las grandes ciudades, incluso los alimentos que consumimos no siguen su proceso natural de germinación, cultivo y maduración, todo avanza a un ritmo vertiginoso, de lo que se trata es de satisfacer nuestro afán desmedido de consumo.

A menudo nos vemos inmersos en nuevas exigencias impuestas por una sociedad cada vez mas consumista y mas competitiva, lo que hace que nuestra sensación al final de la jornada sea comúnmente de fatiga y de cansancio. Ahora se sabe con certeza que un cuerpo sometido a tales niveles de estrés, es mas proclive a desarrollar cualquier tipo de enfermedad, la mas común “el cáncer”. ¿Quién no ha vivido de cerca esta tragedia? Hoy en día tener cáncer ya no es tener una sentencia de muerte encima, el cáncer hoy por hoy es una enfermedad que tiene, gracias a los avances de la ciencia, diversos tratamientos, que en algunos casos han logrado redimir la enfermedad al punto de estacionarla, sin embargo; ¿Es posible hablar de algún método para prevenir el desarrollo de esta enfermedad? ¿Es posible detener el envejecimiento? ¿Es posible contrarrestar los efectos de los alimentos cada vez menos naturales?

Afortunadamente sí, sin embargo; la industria farmacéutica se ha encargado de mantener, retardar e incluso crear nuevas enfermedades, por los grandes beneficios económicos que la producción de fármacos le reporta, impidiendo con la colusión de la comunidad médica y organismos gubernamentales, para que se difundan los beneficios para la prevención de enfermedades y restablecimiento de una salud óptima que aporta 2 gotas disueltas en agua PH(H2O2) Peróxido de Hidrógeno 35% Grad. Alimenticio o conocida comúnmente como agua oxigenada de 35%.


  

EL OXÍGENO COMO TERAPIA

Antecedentes

La terapia de oxígeno no es nueva, el peróxido de hidrógeno fue descubierto por primera vez por el químico frances Louis-Jacques Thenard en 1818, el primer caso documentado en el cual el oxígeno realmente se empleó como remedio médico fue cuando el doctor francés Caillens trató a una paciente con inhalaciones diarias de oxígeno y la curó con éxito de su tisis.

Durante el resto del siglo XIX se reconoció el valor terapéutico de la súper oxigenación e inhalación de oxígeno gaseoso como un remedio efectivo para la  enfermedad. El siglo XX trajo consigo el uso del oxígeno en Medicina y Cirugía, así como la inyección intravenosa de oxígeno y las insuflaciones orales rítmicas de oxígeno para uso terapéutico. En 1915, un médico alemán llamado Albert Wolff se convirtió en el primero en utilizar el ozono para tratar a pacientes con enfermedades de la piel.

En los años 50 varios médicos alemanes empezaron utilizar
el ozono (junto con las modalidades terapéuticas establecidas) para tratar el cáncer. En la misma década, la oxigenoterapia  hiperbárica empezó a convertirse en el foco de varios ensayos clínicos, luego de que investigadores del cáncer la utilizaron. Este método de terapia de oxígeno emplea cámaras hiperbáricas, donde el paciente inhala oxígeno al 100% a presiones mayores que la presión atmosférica normal consiguiendo un estado  físico y psíquico pleno y recuperación de lesiones incurables con otros metodos.

Hoy en día la cámara del tenista serbio Novak Djokovic ha sido revelado por The Wall Street Journal, al señalar que el tenista número uno del mundo utiliza una cámara hiperbárica para mejorar su forma física.

Esta máquina, que tiene un costo de US$75 mil, simula condiciones de altitud, genera mayor número de glóbulos rojos, regenera el ácido láctico, comprime los músculos a intervalos rítmicos y mejora la circulación sanguínea.

El equipo fue fabricado por una compañía californiana y solo hay 20 modelos de ese tipo en el mundo. Según el medio de comunicación, no ha sido prohibida por ninguna federación deportiva.

Djokovic utiliza la cámara hiperbárica desde hace cuatro años. “Ayuda realmente (…) no para los músculos, sino para recuperarte tras un partido agotador. Es como una nave especial con una tecnología muy avanzada”, indicó el tenista a The Wall Street Journal.

Fuente The Wall Street  Journal.


Uno de los descubrimientos más importantes que apoyan la terapia de oxígeno tuvo lugar en 1931, cuando el Dr. Otto Warburg ganó el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por probar que los virus no pueden existir ni proliferar en un ambiente con altos niveles de oxígeno. Esto se debe a que son anaeróbicos, lo que significa que se encuentran y desarrollan en ausencia de oxígeno. Citando al Dr. Warburg, “Prive a una célula del 35% de su oxígeno durante 48 horas y puede volverse cancerosa.” Además dijo que la causa principal del cáncer es la insuficiencia de oxígeno a nivel celular, y que las células cancerígenas no pueden sobrevivir en un ambiente alto en oxígeno.


Justamente en Alemania se comenzó a usar el ozono en los años 50 para el tratamiento de enfermedades como cáncer, esclerosis múltiple, diabetes, autismo, Parkinson y parálisis cerebral, desarrollándose técnicas como la cámara hiperbárica (alta presión) o las infusiones en sangre.

Así pues, los gérmenes, bacterias, virus y agentes patógenos no causan la enfermedad, sino que procuran ambientes donde puedan desarrollarse mejor cualquier enfermedad, y es en cuerpos privados de oxígeno.

Según el Dr. Frank Shallenberger, conocido en Estados Unidos por tratar a pacientes con SIDA siguiendo un protocolo holístico, tanto el ozono como el peróxido de hidrógeno actúan aumentando la eficiencia del sistema enzimático antioxidante, el cual busca en el cuerpo los radicales libres que hay en exceso. Así pues, esto también mejora la inmunidad celular y produce numerosos efectos curativo.

el peróxido de hidrógeno grado alimenticio al 35% en esta concentración es tóxico para el consumo humano pero Sin embargo, cuando se diluye en una cantidad suficiente de agua, oxigena el cuerpo de tal manera que hace que este se cure a sí mismo y se haga inmune a la enfermedad. Aún así, a diferencia de la mayoría de medicamentos ofrece un gran número de beneficios a la salud sin dañar al cuerpo ni producir efectos secundarios.

Frecuentemente,  las  personas  que  padecen  patologías gingivales y otros problemas bucales tienen que sufrir dolorosas intervenciones quirúrgicas con la esperanza de aliviar las molestias y detener el progreso de la enfermedad.  El Dr. Paul Cummings enseñaba técnicas quirúrgicas de las encías en la Universidad de Carolina del Norte, pero hoy en día confía mucho en la terapia de peróxido de hidrógeno para lograr resultados que nunca antes había obtenido. Después de haber tratado  a  alrededor  de  1.000  pacientes  con  la  terapia  de peróxido  de  hidrógeno,  tuvo  una  tasa  de  éxito  del  98%.

Actualmente el odontólogo no duda en afirmar que la terapia de peróxido de hidrógeno es más eficaz que la cirugía periodontal misma que hoy en día raras veces es necesaria.

Ahora hay un consenso general entre los profesionales de la salud holística y algunos miembros progresistas del gremio médico sobre la necesidad de oxigenar el cuerpo  para prevenir y curar cualquier enfermedad e, curar el cáncer y otras enfermedades degenerativas e incluso retardar el envejecimiento ya que las células utilizan el oxígeno para fabricar colágeno, elastina y otras proteínas que hidratan y dan vitalidad a nuestra piel, atentando a varias capas de grasa corporal con un buen acondicionamiento físico.

Cabe destacar que la mayoría de beneficios relacionados con la administración del ozono médico también pueden atribuirse al suministro de peróxido de hidrógeno de 35% grado alimenticio, ya que el ozono se transforma en peróxido de hidrógeno en el cuerpo. El mecanismo por el cual el peróxido de hidrógeno erradica los microorganismos hostiles es el mismo que con la infusión de ozono en la sangre. Igual que el ozono, el peróxido de hidrógeno de 35% grado alimenticio mata virus y otros agentes patógenos por oxidación mientras se extiende a través de los tejidos del cuerpo humano. Al mismo tiempo, el aumento de oxígeno revitaliza las células normales.

El cuerpo consta de un 62% a un 71% de oxígeno, y este es el elemento más abundante y esencial del cuerpo. El noventa por ciento(90%) de toda nuestra energía biológica proviene del oxígeno.

Además, cuando se tiene en cuenta que los microorganismos, virus, bacterias y agentes patógenos que causan enfermedad no pueden sobrevivir en un ambiente rico en oxígeno, se empieza a ver por qué la oxigenoterapia de peróxido de hidrógeno de 35% grado alimenticio es el arma más poderosa para luchar contra la enfermedad. Un cuerpo altamente oxigenado no sólo es inmune a la afección, también destruye la enfermedad que ya existe en el cuerpo. OxiceluVital lo pone facil  con la garantía de peróxido de hidróneno de 35% grado alimenticio, siguiendo las instrucciones del producto y de la auto-oxigeno-terapia en casa.

Si el oxígeno fuera en verdad el cura-lo-todo para casi todas las enfermedades, podría llegarse a la conclusión equivocada de que todo lo que verdaderamente se necesita para crear un ambiente rico en oxígeno en el cuerpo es respirar hondo.
Desafortunadamente, éste no es el caso. El hecho es que, incluso, si nuestras ciudades, pueblos y otras áreas residenciales tuvieran aire limpio con abundantes cantidades de oxígeno(que no se tiene debido a la polución del aire), y si los seres humanos se acordaran de respirar profundamente a lo largo del día (lo cual no se hace), aún así no sería posible asimilar tanto oxígeno como el que nuestros cuerpos necesitan para que se produzca la curación y se restablezca la salud.

Es más, en realidad inhalar oxígeno no es suficiente. Solamente el 15% del oxígeno que se inhala es absorbido dentro de la corriente sanguínea. El oxígeno debe entrar en la sangre, y la sangre, a su vez, debe enviarlo a las células y tejidos del cuerpo. Esto hace que los niveles de oxígeno en los tejidos suban, matando bacterias, virus y células defectuosas de tejido, permitiendo a las células sanas sobrevivir y multiplicarse más rápidamente, finalmente creando un sistema inmunológico más fuerte.

Las terapias bioxidativas presentadas en el libro “La cura en un minuto pdf” de  Dr. Madison Cavanaugh o “Hydrogen Peroxide Medical Miracle” del Dr. William Campbell Douglass, estimulan el movimiento de los átomos de oxígeno desde la corriente sanguínea a las células en mayor medida de la que normalmente se alcanza por otros medios. Con unos niveles más altos de oxígeno en los tejidos se matan las bacterias y los virus junto con las células de tejido defectuosas, las células normales sobreviven y se multiplican más rápidamente. El resultado es un cuerpo más sano.

Se han realizado innumerables estudios que han demostrado de manera concluyente que una oxigenación mayor, ya sea en forma de peróxido de hidrógeno, ozono u oxígeno
hiperbárico, conlleva la destrucción de los virus. Los tumores cancerosos disminuyen de tamaño cuando se les pone en contacto con oxígeno. Otros estudios realizados por médicos e investigadores han demostrado que en ambientes altos en oxígeno no sólo se oxidan y mueren las células cancerígenas sino también todas las toxinas, bacterias, virus, agentes patógenos y microorganismos característicos de enfermedades.

Como resultado, ahora sabemos que el cáncer y otras células causantes de enfermedades sencillamente no pueden sobrevivir y desarrollarse en un cuerpo rico en oxígeno. Por otro lado, las células normales, que necesitan oxígeno como fuente
de vida y dependen de él para mantener sus funciones y su viabilidad, se desarrollan y se vuelven más sanas en un ambiente rico en oxígeno. El cuerpo humano en su totalidad se rejuvenece y recibe incontables beneficios de la terapia de oxígeno para su salud.

Louis Pasteur, un notable químico y microbiólogo francés del siglo XIX, conocido por sus extraordinarios avances en las causas y la prevención de la enfermedad, se retractó en su lecho de muerte de su teoría microbiana diciendo: “El microbio no es
nada. El terreno lo es todo.” El terreno del que hablaba no es el sistema inmunológico, sino el ambiente oxigenado del cuerpo humano. Un estado debilitado o suprimido del sistema inmunológico solamente se genera cuando al cuerpo humano le falta oxígeno, permitiendo así que los microbios patogénicos
se multipliquen.

Esto fue corroborado por Rudolph Virchow, el médico alemán al que se ha llamado “Padre de la Patología,” mismo que fundó el campo de la Medicina Social. Después de una ilustre carrera médica, se sabe que dijo: “Si pudiera volver a vivir mi vida, la dedicaría a demostrar que los gérmenes buscan un hábitat natural, los tejidos enfermos, en lugar de ser la causa de dichos tejidos enfermos: por ejemplo, los mosquitos buscan el agua estancada, pero no hacen que el agua se estanque.”

Como ya se ha dicho, los gérmenes, bacterias, virus y agentes patógenos no causan la enfermedad, sino que procuran ambientes donde puedan desarrollarse mejor, y es en cuerpos privados de oxígeno.

El peróxido de hidrógeno (H2O2) son las sustancias más simples con las que se cuenta para oxigenar eficazmente el cuerpo. Sus mecanismos de acción son parecidos, esto es, cuando se disuelven en el cuerpo ambos ceden el átomo extra de oxígeno de su configuración molecular, produciendo así un ambiente rico en oxígeno. De las dos sustancias, el peróxido de hidrógeno es el más fácil de adquirir 
y usar.

La única razón por la que la industria médica y la farmacéutica no han adoptado esta poderosa solución para prevenir y curar la enfermedad es porque no hay ningún incentivo financiero para hacerlo. El ozono y el peróxido de hidrógeno ambos son sustancias no patentables y muy baratas de fabricar y de usar. Es más, como ya he mencionado en el capitulo anterior, el modo de ganarse la vida de médicos, hospitales y otras instituciones médicas se vería amenazado si se erradicaran casi todas las enfermedades con una correcta administración de ozono o de peróxido de hidrógeno.

La medicina, ha comenzado a advertir la necesidad de mejorar la oxigenación interna y por ello se están desarrollando terapias oxigenantes basadas en el uso del ozono (O3) y el peróxido de hidrógeno (PH) o agua oxigenada (H2O2). Si bien los primeros registros del uso del oxígeno en medicina refieren al francés Caillens que en 1783 ya administraba inhalaciones de oxígeno para curar pacientes con tisis (antigua denominación de la tuberculosis), recién en 1915 el alemán Albert Wolff se convirtió en el primer médico en utilizar ozono para tratar enfermedades de la piel. Justamente en Alemania se comenzó a usar el ozono en los años 50 para el tratamiento de enfermedades como cáncer, esclerosis múltiple, diabetes, autismo, Parkinson y parálisis cerebral, desarrollándose técnicas como la cámara hiperbárica (alta presión) o las infusiones en sangre.

La eficiencia del oxígeno como agente terapéutico quedó en evidencia cuando en 1931 el Dr. Otto Warburg ganó el Premio Nobel al probar que los virus (anaeróbicos) no pueden existir ni proliferar en un ambiente con altos niveles de oxígeno. Warburg también demostró que privando de oxígeno a una célula por algunas horas, ésta se volvía cancerosa. La experiencia lo llevó a concluir que la causa principal del cáncer es la insuficiencia de oxígeno a nivel celular. Por el contrario, los tumores cancerosos disminuyen de tamaño cuando se les pone en contacto con oxígeno. Medio siglo después, el oxígeno volvió a ser tomado en cuenta, por médicos alemanes y estadounidenses en la lucha contra el Sida. Los resultados de las infusiones de ozono en sangre para revertir esta patología, fueron notables, pese a lo cual su utilización no fue autorizada por el ente regulador de la salud en EEUU, al considerarla todavía “en estadio experimental”.

Madison Cavanaugh en su libro “La cura en un minuto” explica muy bien la paradoja del oxígeno:“Microorganismos, parásitos, virus, bacterias y agentes patógenos que causan enfermedades, no pueden sobrevivir en un ambiente rico en oxígeno. Por tanto, un organismo adecuadamente oxigenado se hace inmune a gran cantidad de afecciones y puede combatir eficazmente los desórdenes ya existentes. Las células normales que necesitan oxígeno para mantener sus funciones, se desarrollan y se hacen más eficientes en un ambiente adecuadamente oxigenado. El organismo en general rejuvenece y recibe incontables beneficios, como la potenciación de la eficiencia inmunológica. La única razón por la cual no se adopta esta poderosa y económica herramienta, es justamente la falta de incentivos financieros para hacerlo. El ozono y el PH son sustancias no patentables y baratas de fabricar y usar”.

El ozono (O3) y el PH (H2O2), son las sustancias más simples para oxigenar eficazmente el cuerpo y sus mecanismos de acción son similares: al ingresar al organismo, ceden el átomo extra de oxígeno, generando un ambiente rico en dicho elemento. Además del uso medicinal, el ozono se usa desde hace un siglo como purificador del agua para consumo, dado que elimina bacterias y virus. Embotelladoras de agua e industrias alimentarias lo utilizan para proteger y purificar alimentos. Mientras que el ozono requiere administración médica o un equipo para ozonizar el agua, el PH (agua oxigenada) es la forma más sencilla para oxigenar caseramente el organismo.

EL PEROXIDO DE HIDROGENO

El agua oxigenada(H2O2), técnicamente conocida como peróxido de hidrógeno (PH), se desarrolló en la década de 1920 con el objetivo de contener infecciones y gangrenas de soldados en el frente de batalla, beneficio que se hizo evidente durante la 2ª Guerra Mundial. Siendo un producto versátil y útil en el hogar, no se lo difunde adecuadamente, tal vez porque es simple de obtener y no genera gran rentabilidad. En nuestro contexto depurativo, el agua oxigenada tiene la virtud de ser un práctico bactericida, un eficaz recurso desparasitante y sobre todo, un eficiente aportante de oxígeno.

Dado que el PH es simplemente agua con un átomo extra de oxígeno, al ingresar al organismo libera dicho átomo y eleva la concentración de oxígeno, lo cual acredita sus propiedades germicidas, viricidas, antisépticas, desinfectantes y desodorizantes. Muchos creen que se trata de una sustancia artificial, desconociendo que el PH se produce naturalmente en el cuerpo y esparte esencial de los ciclos naturales. Incluso la leche materna y sobre todo el calostro de los primeros días, tiene gran concentración de PH, lo cual explica su acción estimulante sobre la inmunología y los procesos metabólicos del bebé. Otro productor natural de PH es la miel de abejas, rica en enzima peroxidasa, gracias a la cual puede generar PH; esto permite comprender mejor su poder bactericida y germicida, obviamente siempre y cuando no haya sido calentada (las enzimas se inactivan por sobre 50°C).

El PH permite al organismo regular la correcta función de las membranas biológicas. Es esencial su función comoregulador hormonal, para que el organismo produzca adecuados niveles de progesterona, estrógenos y tiroxina. También es clave en la regulación del azúcar en sangre y de los mensajeros químicos que operan en el cerebro y en el sistema nervioso.

En la naturaleza, el agua de arroyos que fluyen con rapidez, posee altos niveles de PH, lo cual le confiere el característico sabor fresco y limpio. Por el contrario, el agua estancada tiene bajo contenido en oxígeno y es caldo de cultivo de bacterias. En famosos manantiales de aguas curativas (Himalaya, Lourdes) también se advierte la presencia de altos niveles de PH, detectables también en el agua de lluvia que tan bien hace a los vegetales. Incluso algunos agricultores orgánicos agregan PH al agua de riego de sus cultivos, para obtener mejores rendimientos. Del mismo modo, los criadores de animales y mascotas tienen en el PH un aliado económico y sencillo de administrar, a través de los bebederos.

Como explica Cavanaugh, “el cuerpo humano produce constantemente PH. El sistema inmune lo utiliza para oxidar invasores como virus, parásitos, bacterias y hongos. Sin embargo, los organismos carentes de oxígeno son incapaces de producir por su cuenta suficiente peróxido. Allí radica la importancia de suplementar a través del agua oxigenada. Además de generar el buen desarrollo de las benéficas bacterias aeróbicas, el adecuado nivel de oxígeno interno tiene fundamental importancia en la correcta función tiroidea, en el equilibrio hormonal y en la eficiencia inmunológica”.

El Dr. William Douglass en su libro “Peróxido de hidrógeno: milagro médico” va más allá al decir: “Las células que combaten las infecciones, llamadas granulocitos, producen PH como primera línea de defensa contra todo tipo de organismos invasores (parásitos, virus, bacterias, cándidas). Ningún otro componente químico se asemeja al peróxido en la importancia que tiene en la vida de este planeta”.

Haciendo un poco de historia, durante la 1ª Guerra Mundial los médicos usaron inyecciones intravenosas de PH para tratar exitosamente la neumonía y fue el arma exitosa para combatir la epidemia que estalló poco después de la guerra. Otro pionero en el uso de esta sustancia fue el sacerdote Richard Willheim, quién creo en los años 40 un instituto para difundir sus beneficios terapéuticos, tras comprobar su efectividad en enfermedades como la poliomielitis, afecciones mentales causadas por bacterias y problemas de la piel.

En los años 50 el Dr. Reginald Holman comprobó la desaparición de tumores en animales, por simple administración de PH en el agua de beber. En los años 60 se popularizó el uso del PH en Alemania, Rusia y Cuba, mientras que las sociedades médicas estadounidenses desalentaron su empleo y excluyeron su enseñanza en las universidades. En 1986 el Dr. Charles Farr (candidato al Nobel de Medicina en 1993) introdujo el concepto de terapia bioxidativa, lo cual generó un nuevo desarrollo del uso terapéutico del ozono y el PH.

EL MITO DE LA OXIDACION

Además de las obvias aristas comerciales, una de las cuestiones que despierta controversia médica en el uso de las terapias oxigenantes (ozono, PH) es el potencial riesgo oxidativo. La oxidación es el proceso que provoca herrumbre en los metales, ennegrecimiento en una manzana recién cortada o enranciamiento de aceites. Los científicos adscriben a este fenómeno la génesis del envejecimiento prematuro y por ello se recomienda tanto el consumo de antioxidantes.

Veamos algunos conceptos. En primer lugar la oxidación es un proceso de transferencia de electrones, que modifica la característica de las sustancias involucradas. Si bien estos procesos se relacionan con la presencia del oxígeno, puede darse oxidación sin intercambio de oxígeno. La respiración es un proceso clásico de oxidación, tanto en humanos (oxigenación de la sangre en los pulmones) como en vegetales (es el proceso que genera la fotosíntesis).

En la medicina ortodoxa se considera que incorporar elementos oxigenantes como el ozono y el PH, pueden generar compuestos reactivos conocidos como radicales libres. Se define al radical libre, como un átomo que posee un número impar de electrones y a fin de equilibrarse buscar “robar” de otra molécula el electrón faltante, lo cual puede poner en marcha una cascada de eventos (cascada radicalar), ya que las moléculas “robadas” intentarán a su vez reequilibrarse. Este proceso sirve de sostén causal al envejecimiento precoz y a la recomendación del consumo de suplementos antioxidantes.

Sin embargo, los radicales libres no son necesariamente malos. Es más, muchos de ellos son esenciales a la vida, como el radical superóxido o el radical hidroxilo, que se producen en el organismo para proporcionar energía a la célula. Las cascadas radicalares son desencadenadas por el sistema inmune como medio para eliminar virus, bacterias y hongos. Los radicales libres juegan un papel crucial en la regulación hormonal, se producen en cantidades elevadas durante el ejercicio físico vigoroso y también lo generan, como efecto no deseado, medicamentos de uso corriente como el paracetamol.

Los estudios de la medicina bioxidativa muestran en balance el efecto más bien benéfico de las cascadas radicalares, por su fuerte actividad bacteriostática, antiviral y antifungosa sistémica. Por ello recomiendan acompañar estas terapias con dietas libres de proteína animal (el metabolismo cárnico produce una carga adicional innecesaria de radicales libres) y alto consumo de vegetales (aportan principios equilibrantes y antioxidantes).

Pero además, hay un detalle no menor que lo aclara perfectamente Cavanaugh en su libro: “Pocos saben que cada célula humana está envuelta por una capa enzimática que la hace resistente a la oxidación. Por su parte, bacterias, virus y microorganismos causantes de enfermedades, no poseen esta capa enzimática y por eso se oxidan al contacto con el oxígeno liberado por el ozono o el PH. El Dr. Frank Shallenberger, especialista en pacientes con Sida, afirma que el uso de estos elementos oxigenantes incrementa la eficiencia del sistema enzimático antioxidante, que neutraliza los radicales libres en exceso y mejora por tanto la inmunidad celular”.

USO DEL AGUA OXIGENADA 35% GRADO ALIMENTICIO

La utilización del agua oxigenada es sencilla y confiable, siempre que se respeten calidades (grado alimentario) ydosificaciones (usar solo al 35% grado alimenticio o al 3% grado alimenticio), estando apenas contraindicada en pacientes trasplantados, ya que el PH estimula el sistema inmune y ello puede generar rechazo hacia el órgano “extraño” al cuerpo. Si bien su campo de aplicación es muy vasto, aquí nos ocuparemos principalmente de su consumo como eficaz bactericida y desparasitante. Peróxido de Hidrógeno al 3% :

    PH de 35% 30 ml + 330 ml de agua = 360 ml. de PH al 3%

Del mismo modo, nos referimos solamente al uso interno del PH grado alimentario al 35%, desaconsejándose el uso interno del agua oxigenada 3% grado farmacéutico (es solo para uso externo), por contener estabilizantes químicos como acetanilida, fenol, estannita sódica y fosfato tetrasódico. Más tóxica aún es el agua oxigenada grado esteticista, empleada en peluquerías para aclarar el cabello, pues contiene estabilizantes como la lejía.

En su libro “El envejecimiento humano, oxigenación”, el ingeniero químico brasileño Francisco Antunes brinda indicaciones precisas acerca de su administración para ingesta: “En el torrente sanguíneo el PH se descomponen agua y oxígeno libre, acrecentando considerablemente su nivel en el plasma sanguíneo. Se puede comenzar usando diariamente de 2 a 25 gotas de agua oxigenada de 35% grado alimenticio, diluidas en un vaso de agua que conviene beber lejos de las comidas. Una dosis de 10 gotas de PH corresponde a 40cc minimo de oxígeno puro que se introduce en el organismo y se libera en las reacciones que ocurredentro. Es fácil comprobar la ausencia de contraindicaciones en este mecanismo sencillo, ya que no hay intoxicación, intolerancia o cualquier acción negativa. 

Por su efecto oxidante y aniquilador de microorganismos patógenos, el uso del PH puede (y debe) generar una cierta crisis depurativa, cuya magnitud dependerá siempre del estado general de la persona. Esto no es una mala señal, al contrario; son los síntomas del llamado efecto Herxheimer. El cuerpo simplemente está desechando patógenos muertos y limpiándose en profundidad. Puede haber diarrea y a veces puede manifestarse alguna sensación nauseosa. La persona se sentirá mucho mejor después de la diarrea, que no es causada por ninguna bacteria o virus, ni es un efecto secundario. No se debe tomar ningún anti diarreico; la diarrea desaparecerá sola cuando los patógenos hayan abandonado el organismo. También puede haber episodios de picores, eccemas, gases intestinales, etc. Son todas manifestaciones del efecto desparasitante.

Otro uso del agua oxigenada grado alimentario, es la potabilización de agua de origen dudoso durante viajes o paseos. Para estar seguros, basta echar algunas gotas y esperar unos minutos antes de beber, a fin que se produzca la eliminación de eventuales bacterias nocivas. En este sentido y a fin de evitar confusiones, vale aclarar que el PH no daña las bacterias benéficas del organismo (flora intestinal), dado que son aeróbicas y por tanto se benefician de un ambiente rico en oxígeno. El daño lo sufren los microorganismos anaerobios.

Veamos a continuación otras posibilidades del agua oxigenada, para utilizarla eficazmente en el hogar:

  1. Una cucharada de agua oxigenada al 3%, usada para gárgaras, mantenida en la boca durante algunos minutos y luego eliminada, mata gérmenes bucales, blanqueando los dientes.
  2. Mantener los cepillos de dientes en una solución de agua oxigenada 3%, evita la proliferación de bacterias que causan gingivitis y otros problemas bucales.
  3. Un poco de agua oxigenada en un paño, desinfecta las superficies mejor que cualquier otro producto; excelente para usar en cocinas y baños.
  4. Utensilios para manipulación de alimentos se pueden desinfectar luego de su uso, con un poco de agua oxigenada, que elimina cualquier bacteria o germen, incluida la salmonella.
  5. Aplicada en los pies evita los problemas de hongos que causan afecciones y mal olor.
  6. Aplicada en las heridas, coagula hemorragias, evita infecciones y ayuda en la cicatrización; aún en casos de gangrena.
  7. En una mezcla a partes iguales con agua pura, puede ser goteada en la nariz, en caso de resfriados y congestiones respiratorias; solo se debe retener algunos instantes y luego sonarse, lo cual mata gérmenes y otros microorganismos nocivos.
  8. Un poco de agua oxigenada en el agua de la bañera ayuda a mantener la piel saludable, pudiendo ser usada en casos de micosis u hongos.
  9. Ropas que requieran desinfección (toallas, pañuelos, etc), o aquéllas en contacto con secreciones corporales y sangre, pueden ser totalmente desinfectadas si se remojan en una solución conteniendo agua oxigenada, antes del lavado normal.
  10. En caso de semillas que puedan contener hongos o aflatoxinas, basta remojarlas 20 minutos en agua con algunas cucharadas de PH, enjuagando luego.

ADVERTENCIA IMPORTANTE

Es natural que ante tanta evidencia, el lector se sienta atraído para experimentar los beneficios de la oxigenación, mediante cualquiera de los recursos aquí tratados. Y esta bueno que ello ocurra, pero no debemos perder de vista dos cuestiones importantes. En primer lugar, si bien es siempre positivo oxigenar, debemos considerar a este abordaje sólo como una herramienta más del Proceso Depurativo, evitando la ingenuidad de pensar en términos de: “total, como estoy oxigenando, puedo seguir conviviendo con hábitos de vida insanos”. La oxigenación es parte indivisible de un proceso basado en “limpiar y no ensuciar”, que requiere la rectificación del estado de crónico ensuciamiento.

Así como debemos depurar la estructura orgánica y utilizar el alimento más fisiológico posible, también debemos apuntar a la relajación, ya que el estrés es una condición que promueve la anaerobia interna y por tanto el caldo de cultivo ideal de las modernas enfermedades. Y esto tiene una explicación absolutamente fisiológica y objetiva, que desarrolla el Dr. Bruce Lipton (biólogo celular de Harvard) en su clásico libro “La biología de la creencia”.

Nuestro sistema nervioso autónomo se compone a su vez de los sistemas simpático y parasimpático. En circunstancias normales, las células están bajo la influencia del sistema parasimpático y llevan adelante sus funciones habituales, estando “abiertas”, o seapermeables para recibir oxígeno, absorber nutrientes y eliminar desechos. En este escenario, que debería ser nuestro estado natural, los abordajes oxigenantes funcionan, ya que la célula está en condiciones de recibir oxígeno.

Ahora bien, cuando estamos sometidos a una situación estresante (generalmente convertimos algo en estresante, más que nada por una distorsionada percepción del evento, que por el inherente peligro de la situación), el control pasa a manos del sistema nervioso simpático, que nos prepara eficiente y fisiológicamente para la reacción de “luchar o escapar”. Además de cientos de cambios químicos (incremento del pulso, dilatación de pupilas, vasoconstricción, etc), lo que aquí nos interesa es el “cierre” de las células, cuya membrana se hace impermeable, en preparación a la respuesta biológica. Esto hace que la célula sea incapaz de recibir oxígeno, aunque este elemento fluya en abundancia; esto explica la ineficiencia de un abordaje oxigenante en un contexto estresante.

En condiciones normales, el evento estresante (peligro real) ocurre en contadas ocasiones y por períodos breves, frente a los cuales la incorrecta función celular tiene efectos casi intrascendentes. Ahora bien, si la situación de estrés es causada por una percepción distorsionada de la realidad (creencias, suposiciones, temores, etc), los periodos se hacen abundantes y crónicos. Entonces el “bloqueo” celular se convierte en un gran problema cotidiano, ya que la célula no recibe oxigeno, no absorbe nutrientes, no elimina desechos y no cumple con su función básica ni con su ciclo reproductivo.

Por tanto si no resolvemos la causa profunda del problema (en este sentido son de gran ayuda la limpieza hepática profunda, el desparasitado y la modificación de hábitos nutricionales), la prolongada exposición al estrés favorecerá la instalación de estados patológicos, frente a los cuales será relativo el efecto de un abordaje oxigenante. De nuevo: no hay panaceas, sino herramientas que debemos usar sinérgica y complementariamente, tal como indicamos en el Proceso Depurativo. Y el oxígeno no es una excepción.

Extraído del libro “El Proceso Depurativo